
Voy a tratar de reseñar una breve anamnesis del caso, con el fin de que se puedan entender un poco mejor las construcciones delirantes antes mencionadas.
Es el hijo menor de una familia de clase media conformada por los padres, hermanas y hermanos. El padre es comerciante y la madre ama de casa.
La vocación por el comercio –que es lo que hoy lo sostiene y le permite un lugar en el mundo- la heredó, según él, del padre: “eso lo llevo en las venas”.
Para él el origen de los problemas está en que en su apariencia física no es como sus hermanos, aunque basta verlo para comprobar que sí tiene la misma apariencia; pero durante un tiempo la presencia del padre lo protege de ese tipo de discriminaciones.
Recuerda que cuando tiene seis años de edad, sostenía una caja con juegos pirotécnicos, mientras su hermano iba sacándolos y encendiéndolos. Advierte del peligro, y en seguida una chispa cae en la caja que sostiene, encendiendo la pólvora. A pesar de estarse quemando con las chispas, no es capaz de soltar la caja: se quema levemente la cara y las manos, pero no se atreve a soltarla por miedo a la reprimenda que sabe –de ello tiene certeza- el padre le daría si la dejase caer.
Particular resulta que el padre no estaba presente, y por datos extra-clínicos se verificó -la verdad es que sin buscarlo- que para ese entonces, de hecho el padre ya estaba muerto: el padre murió cuando él apenas tenía dos años. Es su historización, según la cual el padre muere cuando él tiene siete u ocho años, dejando en libertad a sus hermanos para burlarlo por no ser físicamente como ellos, por no ser tan bien parecido. Esto le enfurecía, y entonces los perseguía con cuchillos de mesa o lo que encontrara a mano. Luego lo encerraban en un cuarto para posteriormente meterlo a una ducha fría, para que se le pasara la rabia.
Recuerda que ya por ese tiempo escuchaba voces en los momentos en que tenía estos accesos de rabia. Esas voces le decían “que sí”, y él se resistía replicándoles “que no”.
A partir de la muerte del padre, se aleja del hogar, comienza a comerciar para ganarse sus cosas, ya que en la familia se las negaban para dárselas a otros -dice él-. Resulta particular que exactamente así describirá lo que él mismo hace más adelante. Huye de ese hogar que se desploma tras la muerte del padre, cuya tumba durante veintiún años fue a visitar con la esperanza de que se levantara, y afirma haber estado dispuesto a dar toda su fortuna a cambio de que su padre se levantara y le diera la reprimenda que le hizo falta (¿la del evento de la caja de pirotécnicos?). Afirma que todas lo que en él está mal, y por lo que ha caído en una vida viciosa, es porque el padre no lo corrigió como sí lo hizo con sus hermanos (¿lo que le dio el padre a sus hermanos y a él no, como la apariencia física?).
En la vacante dejada por el padre, puso las drogas (que lo apaciguaban a la vez que eran una de las cosas que en él está mal), luego la gnosis. Gana dinero como comerciante, se casa y tiene a su hija. Por último, cuando logró una forma de trasladar el alma de los muertos, puso el alma de su padre en el cuerpo de su hija: solución que le permite seguirlo queriendo a través de ella. Así las cosas, marchan bien, al parecer, durante años.
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